Prueban un innovador tratamiento para la artrosis canina con cartílago de tiburón

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30 junio, 2026

En la Argentina conviven cerca de 10 millones de perros, lo que coloca al país entre los diez con mayor población canina del mundo. Con una expectativa de vida que ronda los 10 a 13 años, muchos de estos animales comienzan a sufrir los estragos de la edad a partir de los 7 años. Una de las afecciones más comunes en esa etapa es la enfermedad degenerativa articular (EDA), conocida popularmente como artrosis.


Para frenar su avance y mejorar la calidad de vida de los perros, un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el CONICET está desarrollando un tratamiento experimental a base de cartílago de tiburón (CT) combinado con magnesio.

¿Por qué cartílago de tiburón?

Este tejido, que da soporte a las aletas del Squalus acanthias, es rico en colágeno marino, sulfato de condroitina, calcio y fósforo. En humanos ya se usa como suplemento para aliviar dolores articulares y favorecer la lubricación de las articulaciones. La hipótesis del equipo argentino es que, al sumarle magnesio —mineral clave para la absorción del calcio y la salud ósea—, se potenciaría el efecto regenerador sobre el cartílago dañado.

Cómo es el estudio

Durante 180 días, los perros con artrosis fueron divididos en dos grupos: uno recibió diariamente la combinación de CT y magnesio por vía oral, y el otro no (grupo control). Para medir los resultados, los científicos utilizaron la escala de Melbourne, que evalúa el dolor a través de ocho indicadores como postura, actividad, vocalización o respuesta a la palpación. Además, se realizaron radiografías, ecografías articulares, análisis de sangre y controles de peso y condición corporal.

Primeros resultados prometedores

Los hallazgos preliminares son alentadores: los perros tratados mostraron una reducción significativa del dolor a partir del día 21, y sus dueños notaron un incremento en su nivel de actividad. Las ecografías también revelaron un aumento en el grosor del cartílago articular en el grupo tratado. El tratamiento fue bien tolerado y no se registraron efectos adversos.

“Si bien en estas presentaciones preliminares se observó una tendencia a la mejora clínica en los caninos con EDA tratados, se requiere la continuación en mayor número de animales. De este modo, se pretende contribuir a la mejora de la calidad de vida de mascotas que producto de sufrir artrosis en distintos grados, ven alterada su vida diaria”, explicó la directora del proyecto, la Dra. Yanina Corrada.

El estudio continúa en marcha, con la esperanza de ofrecer en el futuro una herramienta eficaz para combatir una dolencia que afecta profundamente la vida diaria de miles de perros añosos y sus familias.

30/06/2026

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