

El Poder Ejecutivo intentará esta semana cerrar definitivamente el recorrido parlamentario de la reforma laboral, que regresó al Senado luego de que se quitara la modificación vinculada al régimen de licencias antes de su debate en la Cámara de Diputados. Frente al inminente tratamiento de la iniciativa, distintos sindicatos ya comenzaron a organizar acciones de protesta.
El jueves pasado se llevó a cabo el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), al que adhirieron la totalidad de los gremios. La medida evidenció la capacidad de movilización del movimiento obrero en todo el país, mientras algunos canales de televisión exhibían contadores con el monto estimado de dinero que se habría dejado de producir por la paralización de actividades, lo que, paradójicamente, puso en relieve el papel central de los trabajadores en la generación de riqueza.
Sin embargo, la CGT no marchó hacia el Congreso. Sí lo hicieron las dos CTA, en el marco del Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), que protagonizaron una manifestación frente al Palacio Legislativo. La jornada concluyó con un nuevo operativo represivo por parte de las fuerzas de seguridad, cuya presencia fue ampliamente superior en número a la cantidad de manifestantes concentrados en el lugar.
La decisión de la CGT de no movilizarse generó cuestionamientos por parte de distintos sectores sindicales, tanto antes como después de la huelga. “El paro dejó en evidencia las diferencias y las diversas posturas que conviven dentro del movimiento obrero. Hubo organizaciones que respondieron de manera acotada y casi sobre la hora, mientras que otras actuamos desde el inicio, con marchas en Córdoba y Santa Fe y con medidas de fuerza y movilizaciones durante el tratamiento del proyecto en el Senado y en Diputados”, señaló en declaraciones a El Destape Hugo “Cachorro” Godoy, titular de la CTA Autónoma.
Por su parte, el Fresu había comunicado la semana anterior su decisión de impulsar un nuevo paro de 36 horas en coincidencia con el debate de la ley en el Senado, previsto hacia el cierre del período de sesiones extraordinarias, que concluye el viernes 27 de febrero. “Volveremos a realizar un paro y a movilizarnos cuando el proyecto sea nuevamente abordado en el Senado. Aunque es probable que allí funcione como una escribanía que convalide lo ya definido —algo en lo que se está convirtiendo el Congreso—, para quienes integramos el Frente Sindical de Unidad es esencial sostener este plan de lucha. Esta disputa excede incluso esta ley y apunta a confrontar el modelo económico y social de saqueo y dependencia que impulsa el Gobierno”, afirmó Godoy.
Asimismo, adelantó que entre lunes y martes mantendrán un encuentro para ratificar la medida y expresó su expectativa de que la ciudadanía “no se rinda ni se resigne”, sino que recupere la conciencia y la determinación necesarias para defender los derechos de la clase trabajadora y del conjunto del pueblo argentino.