

En el 50.º aniversario del golpe cívico-militar de 1976, la Asociación Judicial Bonaerense renuevó su firme compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia.
El gremio honró a las 30.000 detenidos y desaparecidos, y especialmente a las trabajadoras y trabajadores del Poder Judicial bonaerense víctimas del terrorismo de Estado: Patricio Blas Tierno, Miguel Santiago Bacasún, Antonio Petricca Salcedo, María Isabel Boffi, Domingo Roque Alconada Moreira, Raúl Martín Alonso, Salvador Arestín, Rodolfo Torres Viñolo, Miguel Ángel Milanese Maschurnioj, Luis Eduardo Goicoechea, María Elena Peter, José Luis Tagliaferro, Jorge Omar Vázquez y Luis Munitis Orione.
«Sus nombres, sus historias y sus luchas siguen vivos en nuestra memoria colectiva y son parte esencial de la identidad de nuestro gremio», manifestaron.


La dictadura no solo impuso un modelo económico basado en el endeudamiento, la dependencia y la entrega de la soberanía, sino que para lograrlo necesitó desarticular la organización del movimiento obrero, persiguiendo, secuestrando y desapareciendo a militantes, delegados y dirigentes sindicales. En el Poder Judicial también hubo complicidad, persecuciones, cesantías, detenciones y exilios.
«A medio siglo de aquel horror, seguimos construyendo memoria como herramienta de lucha, porque sin memoria no hay democracia plena. Reivindicamos el proceso de juzgamiento a los responsables del terrorismo de Estado y sostenemos la necesidad de avanzar sin retrocesos en las políticas de derechos humanos», afirmaron.
«Exigimos, además, la apertura de los archivos de la Dictadura, el juzgamiento y castigo de los cómplices civiles, y la aparición de las 300 nietas y nietos apropiados que aún faltan recuperar», finalizaron desde el gremio.
20/03/2026