
Carlos Cámpora es periodista, escritor y ensayista. Licenciado en Letras y Doctorado en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires, sus trabajos indagan sobre el pasado cultural, política y social de la historia reciente, la que nos sitúa entre las décadas del 1960 y 1970. Menudo trabajo, sobre todo si se considera la compleja trama cultural social y política que describe a la época; un período de la historia signado fuertemente por el auge de las luchas políticas, sociales y sindicales y el desarrollo de una cultura que brilló por la prolífica producción intelectual de artistas, escritores, científicos e investigadores.
Pero como todo trabajo de indagación, su último libro, titulado “El ensayismo sociológico de los años sesenta. Los textos de Arturo Jauretche, el enfrentamiento con la sociología académica”, plantea la necesidad de hacer un recorte de la época y sus temáticas para analizar lo que de sugiere el título del trabajo: la confrontación entre las formas tradicionales de la producción académica y la mirada analítica que sobre la realidad se construye por afuera de ella, a partir de los textos de dos figuras opuestas desde el punto de vista político e ideológico y que ocuparon la centralidad del debate intelectual.
“Buenos Aires, vida cotidiana y alienación (1964) y El medio pelo en la sociedad argentina (1966), son dos ensayos de tipo sociológico que presentan muy distintos rasgos estilísticos. También son muy diferentes los perfiles intelectuales y las perspectivas ideológicas de cada uno de sus autores, Juan José Sebreli y Arturo Jauretche. Por un lado, Sebreli siempre ha sido un intelectual que ha cultivado el ensayo, con una perspectiva ideológica que en los años sesenta era de tipo marxista (luego fue tomando otras características) y cuyo texto tiene un estilo que trata de emparentarse con las ciencias sociales. Por otro lado, Jauretche es un militante político, que ideológicamente se inscribe en la línea del nacionalismo popular y cuyo ensayo tiene un estilo que trata de parecer sencillo y campechano. Si bien los autores y sus ensayos a primera vista son muy diferentes, si se los ubica dentro del contexto cultural de la época, puede descubrirse lazos de unión entre ellos. Esto precisamente es lo que intento mostrar en mi nuevo libro”, explica Carlos Cámpora.

La sociología en la Argentina comienza a desarrollarse con fuerza a partir del año 1957, con la creación de la primera carrera en el seno de la Universidad de Buenos Aires y que fuera impulsada por Gino Germani. Este dato no es menor, ya que Cámpora describe que en la etapa previa la formalización de la sociología como disciplina académica, solo se desarrollaba en los textos ensayísticos que producían los intelectuales más renombrados de la época.
“Creo conveniente recordar el contexto general en que aparecen las obras. Desde mucho tiempo atrás, Argentina contaba con una extensa corriente ensayística, con agudos observadores del mundo social. Por otra parte, desde aproximadamente medio siglo, la sociología tenía cierto desarrollo y luego, a partir de 1957, con la creación de la primera carrera de Sociología en el país, obtuvo mayor visibilidad y difusión. Con su pretensión de ser el espacio legítimo para analizar el mundo social, la sociología confrontó así con el lugar que ocupaba antes el ensayo. El conflicto entre estas dos maneras de interpretar el mundo social se manifestó precisamente hacia mediados de la década de los sesenta con la publicación de los textos de tipo sociológico de Sebreli y Jauretche, que se convirtieron en best-sellers de la época”, sostiene Cámpora.
La propuesta del trabajo, redactado de manera rigurosa, pero de lectura clara, sencilla y accesible a todo público, es llenar un vacío que la investigación crítica, literaria y cultural existente no había realizado. Es por ello que su investigación se constituye en el marco de un examen profundo y conjunto de ambas obras, para inscribirlo en el ambiente cultural, social y político de la época en la que las escritura de Sebreli y Jauretche brillaron.
“En cuanto al contenido del libro, en él considero a los señalados textos dentro del marco general del ensayismo y la sociología en nuestro país, así como dentro del ambiente cultural de la época. Por otro lado, tomo en cuenta las trayectorias intelectuales previas de Sebreli y Jauretche, así como las polémicas con miembros de la sociología académica a que sus ensayos dieron lugar. Además, si bien primero efectuó un análisis detallado de cada una de las obras, luego las comparo entre sí. Asimismo, dada mi doble formación universitaria, en este trabajo hago converger aspectos sociológicos y literarios”, concluye Cámpora.